>

Querer o no querer

Creo que bastante temprano descubrí el significado real de amor verdadero. Descubrí por ejemplo que el amor verdadero es infinito, podrán pasar temporales fríos y lluviosos y aún así siempre recordas que sos capaz de vivir momentos cien veces mejores sólo respetando tu sentir, y se trata de eso, de sentir, de querer o no querer y actuar en consecuencia a ello.

Podrá existir distancia, pereza, o vaya a saber qué, pero la ecuación es simple, cuando se quiere posta se sobrepasan un montón de barreras que quedan diminutas e invisibles dando paso a ese volcán de emociones que empieza a arrasar con todo a su paso.

"La poesía es la única verdad, sacar belleza de este caos es virtud”."

Se nos fue un genio dejándonos un legado hermoso de canciones para recordar y revivir siempre. Hasta siempre Cerati.

 

El tiempo está después

Encontrar eso que nos apasione puede llevarnos tiempo o simplemente estar ahí y cuando menos imaginamos sale y nos vemos envueltos en un mar de emociones de esas que nos elevan por las nubes cuando todo sale bien y esas en las que parece que nos hubiese pasado una aplanadora por encima cuando algo sale mal.

Cuando algo nos apasiona mucho el tiempo parece estar después. El tiempo está después.

Nota mental

Tropezá, andá y volvé. Enojate y puteá, puteá fuerte y equivocate. Patea mesas y bancos, equivocate y asumilo. Equivocate y pedí perdón.
Tropezá y caete, que duelan los raspones, y buscá cómo poder curarte. Curate y saná, saná bien, que la herida cicatrice, que la caída haya valido la pena.
Levantate y volvé a caminar, volvé a putear, volvé a enojarte, volvé a tropezar, diferente, una vez diferente a la otra, para que otra vez puedas aprender y levantarte de nuevo porque si hay algo que es seguro, es que la vida siempre puede más.

Ellos y yo, nuestros mambitos

Hay veces que me encariño con las personas. Suele sucederme la mayor parte del tiempo. Busco de algún modo comprender y suelo hacer empatía rápidamente.
Me gustan las personas, me encantan conocer sus micromundos y suelo abrazarlos dentro de mí más rápido de lo normal y olvido en parte que todos tenemos nuestros propios mambitos y no siempre actuamos igual ni siempre estamos cargados de las mismas cosas, de los mismos códigos ni los mismos valores.
Hay veces que estamos más receptivos a perder batallas, otras veces, perder una batalla nos sacude el piso y nos revientan emociones que salen más allá del siemple hecho de no coincidir.

"Lo que más nos encanta de las cosas es lo que ignoramos de ellas conociendo algo. Igual que las personas: lo que más nos ilusiona de ellas es lo que nos hacen sugerir. El colorido espiritual que nos dejan, es a base de un poco que nos dicen y otro poco que no nos dicen. Ese misterio que creamos adentro de ellas lo apreciamos mucho porque lo creamos nosotros. Hay personas que lo dicen todo y no nos dejan crear nuestro misterio."

Felisberto Hernandez

Un lunes cualquiera

Imaginate un lunes cualquiera que comienza temprano en la mañana con el despertador sonando una, dos y hasta cinco veces antes de despertar para entrar a la ducha.

Imaginate un lunes largo y pesado, de esos en que todo parece caótico y a muchos parece se les terminara la vida si algo no esta para ahora.

Imaginate que hubiese llovido, hubieses agarrado frío y el cansancio ya te estuviera por ganar la pulseada.

Imaginate que tu lunes cualquiera terminara en una cena gourmet, imaginate que comes pollo grillado en sésamo relleno de peras y zanahorias glaseadas con tomates secos y puré de calabaza. Imagiante las luces bajas, la música suave y hablar de historias de viajes.

Imaginate estar acompañado y que a esa persona le guste tocar el piano. Imaginate que en esa sala haya un piano y le permitan tocarlo. Imaginate estar viendo a esa persona y que el segundo tema comience con los acordes de uno de los temas que más te gustan, de la banda que más admiras.
Imaginate que te regale una sonrisa cómplice mientras los acordes de The Scientist de Coldplay suenan en la sala dónde no hay otras personas y dónde el sonido ambiente cedió ante la inevitable sentencia de ese espectáculo un lunes cualquiera.

Imaginate que volteás la cabeza para ver si es real y sí, esta sucediendo y es un espectáculo todo para vos, en aquel lunes que parecía ser un lunes cualquiera.

Volvió el ruido

Volvió el ruido y toda esa magia de hacer las cosas entre muchos, de hablar a los gritos, de reir a carcajadas y contar hasta diez cuando no se hace las cosas como uno quiere. A veces diez no es suficiente así que unas cuentas decenas más no vinieron mal.
Haber tenido a mis padres aquí y luego a mis hermanos, en medio de todo esto que esta pasando, fue algo increíble. Hacerlos sentir como en casa estando en la mía, llenar los rincones de anécdotas y risotadas de esas que hacen ecos por las paredes.
Consentirlos en lo que podía, devolver en parte la misma alegría con la que ellos me reciben allá.
Es que también ellos cambiaron y ellos y yo aceptamos nuestras diferencias y reforzamos esas cosas en que nos parecemos un poquito más.
Quería que se quedaran más rato. No importaba si el desorden abundaba o no, los disfruté y creo que quiero repetirlo pronto.

Cuando necesites paz.

Trasmutación

Si me fuese fácil esta vez explicarlo con palabras tal vez lo hubiese podido expresar antes, o tal vez podría hacerlo sencillo y lo más parecido sería decir que me encuentro feliz, que me siento bien de este modo y estoy contento con quienes me acompañan y a quienes acompaño. Si se trata de una trasmutación, tal vez sea la más linda e interesante de mi vida. Quiero imaginariamente abrazar este momento, capturar cada instante y recordarlo todas esas veces que lo precise porque estar bien es una elección, y hoy lo elijo y se siente bien.